Escribir un relato en torno a la SOLEDAD, que hable de ella o aparezca la palabra en el texto.
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"MONOTONÍA"
Te despiertas justo al amanecer. Hoy está nublado y hace frío.
Haces la cama, sacudes las alfombras, ves que las plantas están mustias. Llenas la regadera de agua, y una pizca de abono. Mientras riegas los geranios, observas las ventanas iluminadas. Te preguntas como son y como viven, querrías saber de sus alegrías, de sus tristezas, de sus ansias, de sus miedos... Cualquier cosa que deshaga esta monotonía, que acompañe esta soledad.
¿Quién te lo habría dicho hace veinte años? Cuando todos seguían en casa y tú no tenías ni un minuto de tranquilidad. Cuando eras imprescindible hasta para encontrar un calcetín. Cuando tus problemas no contaban.
Ellos han machado lejos a buscarse la vida. Ahora, el tiempo transcurre lentamente en una casa desierta y silenciosa. Limpias sobre limpio, ordenas armarios ordenados, planchas camisas ya planchadas que nadie se volverá a poner. Y piensas en lo que pudo haber sido y no fue.
Mañana te despertarás justo al amanecer. Verás un cielo nublado y tendrás frío. Harás la cama, sacudirás las alfombras, mirarás las plantas totalmente marchitas, llenarás la regadera, pero ya no pondrás abono. Verás las luces de las ventanas mientras riegas las plantas moribundas. Pero ya nada despertará tu curiosidad, ni las alegrías ni las tristezas, ni las ansias, ni los miedos ajenos disiparán tu monotonía.
María Cristina García Carrera
En el blog amigo EL VICI SOLITARI están de aniversario,
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Imagen: Pixabay
Hola, Cristina.
ResponEliminaUn relato muy melancólico que expresa muchísima verdad de esas madres que se quedan solas después de haber llevado muchas vidas adelante. Llega al alma.
Una casa que parecía demasiado pequeña para tanta gente, ahora se muestra inmensa y asfixiante.
Podría decirse que esta es la expresión máxima de la SOLEDAD.
Felicidades. Tu relato permite reflexionar sobre el abandono de nuestros mayores.
Muchas gracias por regalarlo al VadeReto.
Abrazo grande.
Mientras siguen viviendo nuestros padres, pensamos que no hay prisa para ir a visitarlos. Creemos que una conversación diaria tetefónica con ellos, es exagerada. Hasta que los perdemos, pero entonces ya es tarde.
EliminaUf, tremendo, demoledor pero muy bueno, saludos.
ResponEliminaPATRICIA F.
Gracias por leer. Saludos,
EliminaM. Cristina
Estupendo, Cristina. Transmites muy bien la sensación de abandono de la protagonista. Una historia que contagia tristeza.
ResponEliminaY es que es tan real, en muchos casos... Gracias.
EliminaGreat blog
ResponEliminathank's
Elimina¡Hola Cristina! Realizas una muy buena descripción, en muy pocas palabras, del síndrome del nido vacío. Esa soledad que experimentan nuestros progenitores, sobre todo las madres, cuando abandonamos el hogar y la casa se queda vacía.
ResponEliminaMuy buena aportación. Un saludo.
Sobre todo las madres que han basado toda su existencia exclusivamente en la familia. Nunca hay que meter todos los huevos en una sola cesta. Hay que conservar los amigos de antes, el trabajo, las aficiones...
EliminaEse repetir es muy bueno. El nido vacío, lo llaman, pero no sé si es un drama o una alegría.
ResponEliminaUn abrazo fuerte, amiga
Depende, para algunas es una liberación, por fin pueden tener vida propia. Pero las que se centran solo en su familia, es un drama. Besos
EliminaM. Cristina
Muchas madres se quedan solas en un momento determinado de sus vidas y deben afrontar el día a día con un pesar que puede llegar a ser casi insoportable. Han sacado adelante una familia, han cuidado de todos los que ya no están y ahora, al cabo de tanto tiempo, la soledad es su única compañía. Muy buena aportación al reto María Cristina.
ResponEliminaGracias Marcos! Efectivamente ha de ser una sensación muy dolorosa, por lo que parece que inevitablemente muchos quizá tengamos que pasar!! Un abrazo!
EliminaHola María Cristina, has retratado de buena forma la soledad en la que se quedan algunas mujeres luego de que sus hijos se van. Transmites muy bien esa falta de estímulos y la monotonía en la que caen. Creo que siempre, debemos de dejar una llama prendida dentro para uno mismo, para que cuando pasen estas cosas, uno pueda buscar nuevos intereses y seguir teniendo una vida con propósito. Me gusto la forma en la que has tratado el tema propuesto por José. Saludos.
ResponEliminaGracias Ana! A medida que pasan los años el entusiasmo y las fuerzas van en caída, pero es muy importante mantener siempre unas mínimas ganas y motivación para seguir adelante, sea la que sea! Un abrazote!
EliminaA veces la monotonía se convierte en esa rutina solitaria que no es deseada y que acompaña la añoranza y melancolía. Es triste, pero muy real. Un abrazo
ResponEliminaHola Nuria! Creo que hablo por la mayoría cuando digo que es una de las cosas más temidas de la vida, o al menos cuando espezamos a pensar en ello. Cualquier mínima posibilidad nos asusta y nos inquieta! Un abrazote!
EliminaPerdón, soy Nuria de Espinosa, no sé porqué no sale mi nombre
ResponEliminaHola Nuria! No te preocupes, son cosas del Cyberespacio! Ja, ja! Un abrazote!
Eliminapuede ser que a la soledad se suma una hermana .... la RUTINA. Juntas rutina y soledad muelen a las personas. aunque supongo a algunos les encanta ese duo
ResponEliminaUn relato lleno de melancolía y añoranza de alguien atrapada en la rutina y la soledad donde no todo el mundo se siente a gusto.
ResponEliminaUn abrazo!
Hola Cristina. El problema es no planificar para cuando los hijos se vayan. El tiempo pasa y hay madres que parece que quieren que el tiempo no pase y luego hay casos gravísimos de una soledad espantosa. Los hijos pueden haberse ido muy lejos o vivir al lado y no hacer tiempo para ir a verlos o a cuidarlos.
ResponEliminaSaludos cordiales.