dimecres, 11 de setembre del 2024

Microreto de Septiembre - Tema: La soledad - “Monotonía”

Para el VADERETO de este mes, desde el Blog JACSNET/ACERVO DELETRAS, nuestro amigo José Antonio nos proponen un reto muy concreto.

Escribir un relato en torno a la SOLEDAD, que hable de ella o aparezca la palabra en el texto.


AQUÍ podeis encontrar el resto de relatos participantes:


"MONOTONÍA"



Te despiertas justo al amanecer. Hoy está nublado y hace frío.

Haces la cama, sacudes las alfombras, ves que las plantas están mustias. Llenas la regadera de agua, y una pizca de abono. Mientras riegas los geranios, observas las ventanas iluminadas. Te preguntas como son y como viven, querrías saber de sus alegrías, de sus tristezas, de sus ansias, de sus miedos... Cualquier cosa que deshaga esta monotonía, que acompañe esta soledad.

¿Quién te lo habría dicho hace veinte años? Cuando todos seguían en casa y tú no tenías ni un minuto de tranquilidad. Cuando eras imprescindible hasta para encontrar un calcetín. Cuando tus problemas no contaban.

Ellos han machado lejos a buscarse la vida. Ahora, el tiempo transcurre lentamente en una casa desierta y silenciosa. Limpias sobre limpio, ordenas armarios ordenados, planchas camisas ya planchadas que nadie se volverá a poner. Y piensas en lo que pudo haber sido y no fue.

Mañana te despertarás justo al amanecer. Verás un cielo nublado y tendrás frío. Harás la cama, sacudirás las alfombras, mirarás las plantas totalmente marchitas, llenarás la regadera, pero ya no pondrás abono. Verás las luces de las ventanas mientras riegas las plantas moribundas. Pero ya nada despertará tu curiosidad, ni las alegrías ni las tristezas, ni las ansias, ni los miedos ajenos disiparán tu monotonía.

María Cristina García Carrera


En el blog amigo EL VICI SOLITARI están de aniversario, 
si quieres saber lo que tienen preparado este verano para ti, pulsa AQUÍ.

Imagen: Pixabay

23 comentaris:

  1. Hola, Cristina.
    Un relato muy melancólico que expresa muchísima verdad de esas madres que se quedan solas después de haber llevado muchas vidas adelante. Llega al alma.
    Una casa que parecía demasiado pequeña para tanta gente, ahora se muestra inmensa y asfixiante.
    Podría decirse que esta es la expresión máxima de la SOLEDAD.
    Felicidades. Tu relato permite reflexionar sobre el abandono de nuestros mayores.
    Muchas gracias por regalarlo al VadeReto.
    Abrazo grande.

    ResponElimina
    Respostes
    1. Mientras siguen viviendo nuestros padres, pensamos que no hay prisa para ir a visitarlos. Creemos que una conversación diaria tetefónica con ellos, es exagerada. Hasta que los perdemos, pero entonces ya es tarde.

      Elimina
  2. Uf, tremendo, demoledor pero muy bueno, saludos.
    PATRICIA F.

    ResponElimina
  3. Estupendo, Cristina. Transmites muy bien la sensación de abandono de la protagonista. Una historia que contagia tristeza.

    ResponElimina
  4. ¡Hola Cristina! Realizas una muy buena descripción, en muy pocas palabras, del síndrome del nido vacío. Esa soledad que experimentan nuestros progenitores, sobre todo las madres, cuando abandonamos el hogar y la casa se queda vacía.
    Muy buena aportación. Un saludo.

    ResponElimina
    Respostes
    1. Sobre todo las madres que han basado toda su existencia exclusivamente en la familia. Nunca hay que meter todos los huevos en una sola cesta. Hay que conservar los amigos de antes, el trabajo, las aficiones...

      Elimina
  5. Ese repetir es muy bueno. El nido vacío, lo llaman, pero no sé si es un drama o una alegría.

    Un abrazo fuerte, amiga

    ResponElimina
    Respostes
    1. Depende, para algunas es una liberación, por fin pueden tener vida propia. Pero las que se centran solo en su familia, es un drama. Besos
      M. Cristina

      Elimina
  6. Muchas madres se quedan solas en un momento determinado de sus vidas y deben afrontar el día a día con un pesar que puede llegar a ser casi insoportable. Han sacado adelante una familia, han cuidado de todos los que ya no están y ahora, al cabo de tanto tiempo, la soledad es su única compañía. Muy buena aportación al reto María Cristina.

    ResponElimina
    Respostes
    1. Gracias Marcos! Efectivamente ha de ser una sensación muy dolorosa, por lo que parece que inevitablemente muchos quizá tengamos que pasar!! Un abrazo!

      Elimina
  7. Hola María Cristina, has retratado de buena forma la soledad en la que se quedan algunas mujeres luego de que sus hijos se van. Transmites muy bien esa falta de estímulos y la monotonía en la que caen. Creo que siempre, debemos de dejar una llama prendida dentro para uno mismo, para que cuando pasen estas cosas, uno pueda buscar nuevos intereses y seguir teniendo una vida con propósito. Me gusto la forma en la que has tratado el tema propuesto por José. Saludos.

    ResponElimina
    Respostes
    1. Gracias Ana! A medida que pasan los años el entusiasmo y las fuerzas van en caída, pero es muy importante mantener siempre unas mínimas ganas y motivación para seguir adelante, sea la que sea! Un abrazote!

      Elimina
  8. A veces la monotonía se convierte en esa rutina solitaria que no es deseada y que acompaña la añoranza y melancolía. Es triste, pero muy real. Un abrazo

    ResponElimina
    Respostes
    1. Hola Nuria! Creo que hablo por la mayoría cuando digo que es una de las cosas más temidas de la vida, o al menos cuando espezamos a pensar en ello. Cualquier mínima posibilidad nos asusta y nos inquieta! Un abrazote!

      Elimina
  9. Perdón, soy Nuria de Espinosa, no sé porqué no sale mi nombre

    ResponElimina
    Respostes
    1. Hola Nuria! No te preocupes, son cosas del Cyberespacio! Ja, ja! Un abrazote!

      Elimina
  10. puede ser que a la soledad se suma una hermana .... la RUTINA. Juntas rutina y soledad muelen a las personas. aunque supongo a algunos les encanta ese duo

    ResponElimina
  11. Un relato lleno de melancolía y añoranza de alguien atrapada en la rutina y la soledad donde no todo el mundo se siente a gusto.
    Un abrazo!

    ResponElimina
  12. Hola Cristina. El problema es no planificar para cuando los hijos se vayan. El tiempo pasa y hay madres que parece que quieren que el tiempo no pase y luego hay casos gravísimos de una soledad espantosa. Los hijos pueden haberse ido muy lejos o vivir al lado y no hacer tiempo para ir a verlos o a cuidarlos.
    Saludos cordiales.

    ResponElimina

REFUGI POÈTIC – Racó de Poesia - Trencaclosques i cossos - Maria Jose Pinyol

Hola bloggers! Avui recuperem un relat poètic de la nostra companya Jose, publicat al 2019 en el recull de relats anual del nostre Grup Lite...