Este mes de enero, nuestros amigos de "EL TINTERO DE ORO", nos proponen el siguiente micro reto para estrenar el año:
Escribir un micro relato que no supere las 250 palabras que gire en torno al tema de la vejez y sus desafíos. En los tiempos en los que estamos la vejez se encuentra frente a ella a un mundo hostil, más incluso que generaciones anteriores, por ser nuestro tiempo de grandes avances y que todo transcurre a velocidades difíciles de seguir. Así que sirva como homenaje a nuestros mayores los relatos de este micro reto:
¿QUÉ ES LA VEJEZ?
(María de la O)
Perder la capacidad de hacer cosas cotidianas,
no estar al loro de lo que pasa totalmente,
no entender a las otras generaciones,
necesitar cuidados especiales,
no controlar las necesidades básicas,
crear disputas entre los hijos que se discuten por tu “albergue”.
¿Y que puedo dar yo a cambio?
Un amor inmenso a repartir entre todos ellos.
Ya no estoy capacitado para esos menesteres que
con tanto cariño, antiguamente llevaba a cabo.
El entendimiento se me nubla,
no porque yo quiera, sino porque simplemente es así.
Figuraos por un momento que le dais una orden a vuestro cuerpo
y este ni siquiera la oye,
porque el mecanismo de la máquina llega a su fin.
Para vosotros puedo ser demasiado lento y molesto,
pero ¿y para mí?...
Lo único que os puedo dar desde mi inmovilidad
es amor a manos llenas y mi experiencia vital.
Lo siento, no me quedan otros tesoros que dar.
Os quiere, el Abuelo.
AQUI podreis encontrar el resto de relatos participantes:
Si quieres disfrutar de las poesías y prosas poéticas de nuestras compañeras de "EL VICI SOLITARI" puedes encontrarlas AQUI, en nuestro REFUGIO POÉTICO.
Iremos caminando ese recorrido, comprender a los que han llegado nos enseña como dar nuestros pasos. Y sobre todo la mejor conversacion es con personas mayores. Abrazos
ResponEliminaEscuchando a nuestros mayores siempre se aprende! Nos enseñan lo que está por venir! Un abrazote Ester!
EliminaMe ha encatado tu relato y me ha emocionado mucho, es la realidad de muchos mayores y es una pena, antes de mirar a los mayores como un estorbo quien lo haga que piensen que un día lo serán ellos y el ejemplo que se de, es lo que recogerán.
ResponEliminaUn abrazo Maria de la O!!
Sin duda las personas mayores son un espejo de lo que nos depara el futuro, deberíamos de escuchar más y observar, y ser más sensibles a ciertas cosas! Un abrazote Dakota!
EliminaComo ya han comentado los compañeros todos vamos hacia allí. Muy bien expresado conmueve y hacer pensar. Un abrazo María de la O.
ResponEliminaEs un destino por el que todos, si hay suerte y la salud nos acompaña, tendremos que pasar, por lo que no estaría de más ser más receptivo. Tenemos la fortuna en muchos casos de tener pistas de lo que puede llegar a ser. Un abrazo Ainhoa!
EliminaEl mejor tesoro, les regala este abuelo. Un texto duro y descarnado que es la realidad de muchas personas. Muy buen micro.
ResponEliminaEs un gran tesoro el cariño y la experiencia que nos aportan nuestros mayores! En algunos casos no se es consciente hasta que es demasiado tarde para reaccionar! Un abrazo Marta!
EliminaPrecioso, profundo y emotivo. Son tantas las personas cuando hacía visitas en las residencias que me decían: es que mi cuerpo le doy una orden y no responde... Y es que la mente cuando se mantiene activa a pesar de la vejez se encuentra con la sorpresa de que su cuerpo no lleva el mismo camino.
ResponEliminaUn abrazo grande
Efectivamente, hay un momento en el que la mente y el cuerpo se descordinan y no llevan el mismo ritmo. Tanto si es uno como el otro que lleva la delantera y el otro se queda rezagado el resultado no es lo que estamos acostumbrados y se sufre con ello. Es algo grande que hay que asumir y cuesta mucho hacerlo. Un abrazo Nuria!
EliminaHola María de la O. Efectivamente con la vejez se pierden facultades pero se acumula experiencia vital, se dejan de dar ciertas cosas y se adquiere la capacidad de dar otras. La cuestión es si las generaciones más jóvenes sabremos valorar todo esto y tener el tiempo y la paciencia de sentarnos a escuchar a nuestros mayores. Muy buena reflexión. Un abrazo.
ResponEliminaHola Jorge! La vida en la juventud va a otra velocidad que en la vejez y a menudo no se encuentra el momento para prestar atención a todas las cosas que pueden resultar importantes! Un abrazo!
EliminaDuro realmente. La lentitud de los ancianos no está hecha para esta vida llena de prisas. Y la impaciencia de los jóvenes no soporta la calma de los ancianos. Un mundo poco equilibrado. Magnífico relato.
ResponEliminaUn abrazo.
Gracias Rosa! Sin duda las distintas generaciones se complementan pero nunca van a una. Van a ritmos distintos y viven experiencias diferentes, se hace casi imposible que unas se pongan en el lugar de las otras! Un abrazo!
EliminaMe gustó tu propuesta. Es duro envejecer, se pierden facultades y a veces las circunstancias personales no son las mejores. La respuesta siempre será el amor y el cariño. Quien ama no abandona. Muy buen aporte al reto, saludos.
ResponEliminaGracias Ana! Efectivamente cuando estamos rodeamos de amor y comprensión, todo es más fácil y posible, sea la edad que sea! Un abrazo!
EliminaEs una meta a la que todos queremos llegar ., la vejez nos espera, llevarla con entusiasmo y alegría solo depende de nosotros. Es triste envejecer pero no llegar es aún mas triste.
ResponEliminaUn abrazo Maria de la O
Puri
Exacto Puri! Lo importante de la vejez es llegar y sobre todo lo mejor que se pueda, y no perder el ánimo ni las ganas de seguir adelante! Es un regalo y hay que aprovecharlo! Un abrazo!
EliminaLa vejez feliz el sueño de todos, llevarla con sabiduría y que los que nos aman, no sufran por nuestra pérdida. He ido trabajando un poco para alcanzar un máximo de años, eso sí sana, y sin perder mis capacidades. Buena reflexión tu micro. Abrazos virtuales
ResponEliminaEl sueño de todos es tener una vida feliz, en todas las etapas si fuera posible, pero no siempre es así. Cada etapa tiene sus dificultades y sus retos, y eso es una parte más de la vida, no es fácil, pero hay que saber encajarla de la mejor manera y seguir adelante! Abrazos virtuales para ti también!
EliminaPues sí, así es. Nos guste o no, así es o te has muerto antes. Y si no se da buen ejemplo, las siguientes generaciones no aprenderán el tesoro que suponen los abuelitos.
ResponEliminaUn abrazo.
El respeto por la gente mayor y sus valores hay que inculcarlo desde siempre, sino se pierde con las generaciones nuevas. Un abrazo Mercedes!
EliminaHola, María. Si el abuelo aporta amor a manos llenas, no se le puede pedir más.
EliminaMuy emotivo tu relato. Y muy cierto. Qué poco piden quienes tanto han dado y siguen dando.
ResponEliminaUn abrazo.
Si, Macondo! Supongo que esto de dar amor incodicional sin esperar nada a cambio se aprende con la edad! Un abrazo!
EliminaDar amor...de eso se trata. Rumbo hacia la vejez, pero...sin prisas, tranquilamente. Besos
ResponEliminaEn temas de amor es una pena, que el que se suele dar no es siempre directamente proporcional al que se recibe! Cosas de la vida! Je, je! Un abrazo Santiago!
EliminaUn llamado de atención y una expresión de amor sin limites las que nos has expresado en tu micro... me ha encantado. ¡Saludos!
ResponEliminaGracias Octavio! Lástima que el amor incondicional que sienten muchos padres hacia sus hijos y sus nietos muchas veces no es correspondido por igual. Y en ocasiones uno es consciente de haberlo recibido cuando es demasiado tarde para corresponderlo! Un abrazo!
EliminaYo no pude disfrutar de mis abuelos, pero si de los que estaban en la residencia donde trabajé. Y ellos siempre te dan alegrias y te cuentan sus experiencias los que están con la mente lúcida. Otros no pueden contarte nada pero si pueden recococer unas caricias y una sonrisa. Un abrazo.
ResponEliminaSin duda Mamen, cualquier persona es capaz de aportar cosas de sí mismo hasta el final. Hay que saber escuchar y leer entre líneas, pero muchas veces no sabemos hacerlo y nos perdemos tantas cosas! El cariño es algo que todo el mundo, a cualquier edad y situación sabe reconocer! Un abrazo!
EliminaPues es eso lo más importante. El amor. Y no hay cerebro que no mande una orden de amar de vez en cuando. Y como resultado una sonrisa pícara, una caricia, un guiño de complicidad, un beso, un abrazo.
ResponEliminaAhí tiernes el mio.
Gracias Francisco! Esa "A" con mayúsculas que cada uno sabe transmitir a su manera especial! Son pequeños detalles a veces, no es necesario incluso ni decirlo, aunque nunca está de más! A todo el mundo le gusta recibirlo y que se lo digan de vez en cuando! Un abrazo bien grande para tí también y un besazo!
EliminaHola, María de la O, preciosa carta donde nos pones en la piel del abuelo, si para nosotros puede ser molesto ver las torpezas que produce la vejez, mucho más a ellos. Y no hay que olvidar nunca el amor que nos han dado y nos siguen dando. Me ha encantado tu relato, un abrazo.
ResponEliminaGracias Lola! Efectivamente con las torpezas de la vejez hay que ser comprensivos, todos llegaremos y nos encontraremos en la misma situación! Ley de vida! Todos necesitamos cariño en la vida, desde el primer dia al último! Un abrazo!
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